¿Y si aprendemos a aprovechar nuestros “desechos”?

  

  
Los ciclos deben ser puros, o sea, que la actividad determinada debe describir un flujo de recursos que no generan desperdicios perjudiciales, sino que incluso genere mayor beneficio, que aumente la abundancia.

Por ejemplo: en el caso de los nutrientes orgánicos tejidos libres de componentes técnicos para que puedan ser devueltos en forma de abono. En el caso de los nutrientes técnicos, este debe ser el material puro sin compuestos para que al ser reciclado no pierda ninguna propiedad y pueda ser utilizado de la misma forma que se estaba haciendo. Se elimina la intención de producir productos monstruosos.
 

Dado que el sistema económico clásico lineal está obsoleto, se pretende con este criterio aprovechar nichos de recursos que están ignorados o desconectados y que por tanto no se están aprovechando para generar múltiples beneficios. Sin las iniciativas que se exponen en este proyecto y sin el consecuente modelo, muchos empresarios ignorarían múltiples beneficios que pueden generar mediante el aprovechamiento de subproductos, y seguirían inmersos en el sistema lineal, dejando a un lado principios globales de frugalidad, abundancia y salud.

Lo bueno de los sistemas centrados en la naturaleza es que pueden ser multiplicados fácilmente mediante técnicas naturales y con un bajo coste, ya que es la misma naturaleza la que se encarga de desarrollar los mismos. En este caso nos referimos por ejemplo a la adquisición de agua potable, recursos madereros, biocombustibles, todo esto se podrá multiplicar potenciando el crecimiento natural de los bosques.

Desde el punto de vista del nuevo ciclo basado de metabolismos biológicos, se introduce el termino de generar múltiples beneficios por medio de un solo producto. Por ejemplo de las zapatillas que al desgastarse proporcionan nutrientes a la tierra y no como actualmente sucede sustancias perjudiciales y que perduran en el tiempo.
Debemos dejar de basarnos única y exclusivamente en el crecimiento económico (obsolescencia programada), para pasar a valorar más las necesidades reales, diseñando sistemas autosuficientes localmente con poca inversión.
Al entender y utilizar este criterio, se generan más beneficios y aporta estabilidad económica, social y medioambiental. Muchas veces la mala gestión de los procesos o la ignorancia, hacen que sean negativos o que simplemente no se les saque el máximo provecho posible, este error se puede cometer de varias maneras: al desechar irresponsablemente “desechos” o al adquirir productos sin conocer 100% su procedencia y características. Y realmente se puede obtener más con menos, basándose en ecosistemas naturales.
“Al imaginar maneras de reintegrar flujos de desechos en flujos de nutrientes, acude a la mente el esbozo de una biorrefinería. Este concepto fue desarrollado originalmente por el profesor Carl-Göran Hedén, miembro del Club de Roma y de la Real Academia Sueca de Ciencias. Su idea de una biorrefinería implicaba la capacidad de generar más con lo que ya se había cosechado o procesado. Vislumbrando una cascada de nutrientes y materiales, concibió una instalación demostrativa donde todos los compuestos químicos y catalizadores se procesaban en un bucle cerrado. De un árbol se extraía lignina, hemicelulosa, celulosa, lípidos y aceites esenciales. Los beneficios se multiplicaban por tres simplemente suprimiendo los desechos.” [PAULI, G.]

Poniendo un ejemplo propio, nos centramos en los desechos que se producen por la poda de arboles en vías urbanas o rurales. 

El enfoque sistémico trata de comprender el funcionamiento de la sociedad desde una perspectiva holística e integradora, en donde lo importante son las relaciones entre los componentes. Se llama holismo al punto de vista que se interesa más por el todo que por las partes. El enfoque sistémico no concibe la posibilidad de explicar un elemento si no es precisamente en su relación con el todo. Metodológicamente, por tanto el enfoque sistémico es lo opuesto al individualismo metodológico, aunque esto no implique necesariamente que estén en contradicción.
Una exposición moderna del enfoque sistémico es la llamada Teoría General de Sistemas (TGS) que fue propuesta por el biólogo austriaco Ludwig von Berthalanffy a mediados del siglo veinte. La TGS propone una terminología y unos métodos de análisis que se han generalizado en todos los campos del conocimiento y están siendo usados extensamente por tecnólogos y por científicos de la Física, la Biología y las Ciencias Sociales. [HERNANDIS ORTUÑO, B.]
No se trata de desarrollar soluciones aceptables, para salir del paso, sino del desarrollo de soluciones que, basadas en este criterio, generan múltiples beneficios de forma sostenible mediante recursos insitu y abiertos a cambios generacionales.

Hay que aunar ciencia, tecnología y diseño. Dentro de la ciencia tenemos a la biología, la física… la tecnología es una rama muy importante si se combina correctamente con lo anterior y a raíz de esta combinación de conocimientos, diseñamos los productos que son el resultado de la abundancia energética y de los estudios biomiméticos de los recursos y materiales renovables. Con la clara incorporación de la naturaleza como base fundamental de materias primas y de conocimientos milenarios. Por lo tanto no es un sistema lineal basado en la única premisa del beneficio económico sino del aprovechamiento de los recursos disponibles para el avance positivo, social, económico y medioambiental. Por ejemplo: al vertedero se tiran al año cientos de kilos de material orgánico, con el estudio y la gestión adecuada se podría hacer de estos “desechos”, material que generaría beneficio y puestos de trabajos nuevos (polímeros biodegradables, abono, biomasa, etc).

Los restos de plantas, frutas y hortalizas (reino vegetal) proporcionan alimento a pollos, cerdos y peces (reino animal). Esta fuente alimentaria se complementa con las proteínas aportadas por los hongos (reino fúngico), que convierten prodigiosamente los restos vegetales, en particular la paja, en alimento. Las bacterias (reino monera) también son reclutadas para digerir el estiércol y convertirlo en un medio de cultivo para algas (reino protoctista). Significa relación simbiótica entre microsistemas que se utilizan mutuamente generando múltiples beneficios. Y este ejemplo ilustra espectacularmente lo que es el sistema en cascada.

Entendiendo y aprovechando los 5 reinos se podrán generar múltiples beneficios en un sistema en cascada.

Otro ejemplo es el aprovechamiento de la energía de movimiento de personas (escaleras, gimnasios, carga estática..) Ejemplo de caso: Movistar Imagenio Energía.

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